Google vuelve a las laptops, y esta vez el gancho es raro: puedes programar en ella. Se llama Googlebook. La preventa ya está abierta desde 899 dólares, y el 4 de octubre llega a tiendas en Estados Unidos. Al día siguiente sale en Canadá, Reino Unido, Irlanda, Francia, Alemania y Australia.
John Solomon, el de laptops en Google, la vende como la compañera de tu celular Android. A mí me quedó otra cosa: viene lista para abrir la terminal y quedarte ahí.
Cinco modelos, un solo piso
Una sola baja de mil dólares. Ars Technica lo deja claro: el precio es de laptop premium. De la Acer a la Dell hay un salto de 300 dólares.
Las cinco de lanzamiento
- Acer 14, desde 899 dólares: Intel Core Ultra 5 o 7, 16 GB, OLED de 14 pulgadas. La única convertible.
- Dell XPS, desde 1,199 dólares: Snapdragon X Elite, hasta 32 GB.
- HP 14, desde 1,299 dólares: Snapdragon X Elite, hasta 32 GB, OLED de 14 pulgadas.
- Lenovo 15, desde 1,299 dólares: Intel Core Ultra 5, 16 GB, OLED de 15.3 pulgadas, huella y cara.
- ASUS 14, desde 1,299 dólares: Intel Core Ultra 5 o 7, hasta 32 GB, OLED a 3K. Pesa un kilo.
Todas van sin ventilador, con NPU de 45 TOPS, 16 GB de base y hasta 14 horas de video. El Glowbar de la tapa marca la batería y reacciona si le hablas a Gemini. Hoy no pasa de ahí. Prometen una API para que le agregues funciones.
Hecha para quien escribe código
En un Chromebook, programar siempre pidió un rodeo. Acá Antigravity viene de fábrica: le encargas a un agente que arme la app, la pruebe y la publique en el mismo equipo. Hay terminal completa. Metes Claude Code o la CLI de Antigravity y el agente se queda ahí.
Y ojo con el hipervisor. Googlebook estrena en laptops un pKVM con certificación nivel 5: un Linux aislado, con su propia terminal, para clonar repositorios y correr agentes aparte del resto del sistema. Debajo va la seguridad de ChromeOS, con chip Titan. Las actualizaciones aguantan hasta 10 años.
Si vives en la terminal, es lo más cerca que Google ha estado de una laptop de trabajo. Mira el chip: Dell y HP son Snapdragon; Acer, Lenovo y ASUS, Intel. Yo, con un agente y el navegador abiertos, iría a los 32 GB de la Dell, la HP o la ASUS. El APK suelto tiene candado: solo entran apps de desarrolladores que Google ya verificó.
El celular, en la barra de tareas
Al entrar se mudan ajustes, contraseñas, Wi-Fi y mensajes, cifrados de punta a punta. Continue On retoma la app del celular si quien la hizo lo soporta, y Cast My Apps la abre en una ventana. Gemini suma Magic Pointer: un meneo al cursor y le apuntas a lo que ves en pantalla. Ryan Whitwam, en Ars, cree que eso se adelantó al uso real. La verdad, yo también.
Chrome trae extensiones. Photoshop y CapCut van en nativo, y las apps de Android corren directas. De regalo, hasta en la de 899 dólares: un año de Google AI Pro con 5 TB, tres meses de YouTube Premium y de Photoshop, y un año de GeForce NOW.
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El anuncio está en el blog de Google. Modelos, precios y la falta de pruebas, en Ars Technica.
Las unidades de prueba, según Ars, no salen antes del lanzamiento. Fuera de Google y las marcas, nadie la ha usado en serio. Si programas y tu celular es Android, la terminal es el argumento. Si traes iPhone, el MacBook Air anda en el mismo rango y el MacBook Neo sale más barato. Por acá la primera ola ni llega.
Las cosas como son. Y en cultura digital: Anxina.
